Inicio > Actualidad > Formación
Profundizar en las relaciones existentes entre la educación y el mercado de trabajo es el objetivo fundamental de las Jornadas de Formación para el Empleo que este viernes comenzaron en el Centro Cultural Caixanova. En el evento participan empresarios y representantes de la Universidad -hay cerca de 300 personas inscritas- para debatir sobre la necesidad de adaptar la formación y los planes de estudios a las demandas del mercado laboral.
La primera mesa redonda trató sobre '¿Y después de la Universidad que? El Plan Bolonia y el mercado laboral' y en la misma participaron Carmen García Mateo, vicerrectora de Titulaciones y Convergencia Europea de la Universidad de Vigo; Juan José Molinos, secretario general de la Confederación Empresarial de Ourense (CEO) y Francisco Martín, director de la revista Línea y gerente de la Unidad de Evaluación de Mercados.
En su intervención, Carmen García Mateo hizo un recorrido desde los inicios del Plan Bolonia hasta la actualidad, con 46 países adheridos en el camino por la construcción del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). Definió el proceso como "un cambio estructural de la universidad y de la sociedad que abre la posibilidad de conseguir el pleno empleo mediante una evolución y un crecimiento como ciudadanos y como profesionales". Habló también la ponente de empleabilidad afirmando que "en la Universidad tenemos que capacitar a nuestros titulados para que tengan un empleo más cualificado" con una formación que, segundo dijo, "les va a enseñar lo básico y también cómo seguir aprendiendo y desarrollando sus capacidades y habilidades".
Compatibilidad entre sistemas educativos
Uno de los aspectos del Plan Boloniaa subrayados por la vicerrectora es el de conseguir que los sistemas educativos de los distintos países fueran compatibles y reconocibles. Habló también de la "promoción de una dimensión europea de la educación" a través de la movilidad de profesores y estudiantes "a todos los niveles y en todas las direcciones, para lo cual se necesita un profundo conocimiento de idiomas". García Mateo esbozó tres ideas para definir el EEES. En sus palabras, "una única estructura de títulos, una misma unidad de medida, el crédito ECTS, y un mismo certificado de estudios, el Suplemento Europeo al Título". Se refirió también a los grados, donde el reto para las universidades está "en que se hagan en cuatro años" y enumeró dos metas en esta etapa de formación. En sus palabras, "que se considere en el mundo laboral que la calificación de nuestros graduados es la adecuada y la necesaria para el empleo y que sean autónomos, capaces de determinar que es lo que les falta y buscar la manera de conseguirlo".
Por lo que respeta a los posgrados, la vicerrectora los definió cómo "una formación avanzada y especializada donde las prácticas son obligatorias". En la actualidad, la Universidad de Vigo está rematando la primera etapa de adaptación de las titulaciones al EEES pasando de 58 a 39 grados, de los que 10 están en el campus de Ourense. Por lo que respeta a los posgrados, la institución cuenta en la actualidad con 66, un número que García Mateo considera excesivo. "Son demasiados -explica-. De estos sólo sobrevivirán aquellos que sean reconocidos por los profesionales y por la sociedad en general". La ponente remató la ponencia recordando que "Bolonia no acaba en el 2010, al contrario, la construcción del espacio europeo va a llevar mucho más tiempo".