Muchos son los factores que determinan a un ecosistema emprendedor. Partiendo, obviamente, desde la educación formal hasta llegar a los más concretos y "escurridizos" recursos financieros. Qué es lo define a un ecosistema emprendedor como "acogedor"? Cuáles serán los aspectos que mayor importancia tendrán en la incubación y posterior crecimiento y estabilidad en el mercado de un negocio?
Hay factores que están determinados fuertemente por la cultura (aversión al riesgo, desconfianza, baja creatividad) y que requieren de intervenciones estratégicas, de largo plazo y de consenso.
Hay otros que dependen de actores que tienen dinámicas de negocio independientes como son los capitales de riesgo o los inversionistas privados que ponen en la mesa los recursos financieros para el crecimiento y posterior expansión de los negocios.
Pero hay otros factores que son más fáciles de fortalecer o de cultivar en un ecosistema, como es el capital inteligente.
Todas las culturas, las tribus, los grupos urbanos, las doctrinas tienen "sabios". Son ellos quienes traspasan a los jóvenes las tradiciones, el saber hacer y la reflexión de la experiencia. La sabiduría es así valorada y requerida. Nuestra cultura ha ido perdiendo estos íconos y así cómo no se destaca el valor de la experiencia ni la mesura de los años.
Un ecosistema emprendedor pide a gritos construir espacios de reflexión junto a los "sabios", tertulias en que se discutan informalmente temas que pueden ser la esencia del valor de un negocio o veladas en que se tejan redes de ayuda, de colaboración o de contactos.
No le tengamos miedo a las relaciones personales, a las reuniones informales, distendidas, los mejores negocios se hacen alrededor de una buena comida o de una conversión amena.
Por esto, tenemos que fortalecer el ecosistema con estos espacios, en donde el capital inteligente permita desarrollar esas ideas sublimes, creativas, disparatadas, en un ambiente de confianza y de construcción.
Démosle espacio a nuestros "sabios" de los negocios, no sólo a quienes hayan sido exitosos, sino también a quienes lo han intentado y han fracasado.La unión de estos dos potenciales, emprendedores jóvenes, con pasión, energía e ideas y empresarios con experiencia y visión será, sin duda, lo que puede hacer la diferencia.
El dinero siempre sobra dónde hay buenas ideas, un equipo de trabajo y un plan para concretarlas.
Ingeniera civil industrial. Directora Ejecutiva de Innova Bío Bío, comité CORFO nacido de un convenio entre el Gobierno Regional y el organismo de fomento con el objetivo de promover la innovación y la instalación y generación de capacidades tecnológicas en la zona.
Con un Magíster en Comunicación Estratégica de la Universidad del Pacífico, se ha desempeñado como jefa del Área de Gestión del Centro Científico y Tecnológico de Excelencia de la Universidad de Concepción, CCTE-UDT; gerente del Centro de Investigación de Polímeros Avanzados y gerente del Consorcio Bioenercel y de Genómica Forestal, empresas creadas a partir de proyectos cofinanciados por Innova Chile de CORFO.